La gente dice: "Piensa, es gratis"... Y es cierto, pensar es gratis... pero pensar nos lleva a muchas cosas.
Pensar mucho puede hacer que nos duela la cabeza, ¿no?
Ahora me duele la cabeza.
Tal vez sea porque me la he pasado pensando mucho últimamente y he tratado de contestar varias preguntas, varias dudas sobre cosas irrelevantes, pero algunas dudas sobre cosas importantes; también me he tratado de explicar por qué es que ahora tengo tanta indiferencia con todo.
No quiero ser indiferente, pero lo soy. No quiero no darle importancia a algunas cosas, pero no se las doy... Quisiera ser realmente feliz, pero a veces parece tan imposible alcanzar esa felicidad... por más cerca que esté, por el momento me parece tan difícil.
Y quisiera quedarme tirada en el suelo, con mi cabello enredado y unas cuantas letras tiradas alrededor de mi cuerpo... quisiera quedarme en medio de la calle acostada mientras llueve, quiero sentir las gotas mojando mi piel... Quiero tener a alguien que esté a mi lado, y me tome de la mano y andar por el mundo como dos tontos enamorados, que no les importa nada y así quedarme para siempre, clavando mis pupilas en su alma, y que el clave su corazón en mis pensamientos. Quiero levantarme una mañana y sentir el frío del piso rozar mis pies, mientras corro hacia la alfombra de tu amor, para sentirme refugiada y amada a la vez. Quiero cerrar los ojos en las noches y poder acurrucarme en tu pecho, y que me abraces con tal fuerza que me saques el aliento y sienta que voy a morir, pero feliz porque está la persona que amo a mi lado. Yo quiero y quiero tantas cosas... pero la vida siempre te quita, te da, y te llena de sorpresas. No hay más, no hay menos... sólo lo que debe de haber. Y no puedo exigir más de lo que tengo ahora, y no puedo conformarme con lo que tengo ahora. Porque te quiero aquí, conmigo. Sólo quiero que me abraces, no pido que me escribas poemas, ni me digas cosas bellas al oído que me hagan suspirar como una pequeña niña enamorada y atontada por su primer amor. Sólo quiero que seas el último en entrar en mi vida, para quedarte para la eternidad... y que nada nos separe, ni la muerte. No pido que te cases conmigo, sólo que me ames, incontrolable-mente.
No quiero precipitarme, ni quiero correr hasta tus brazos, si tan sólo acabo de conocerte, pero quiero tocar tus labios, aunque sea darte un beso indirecto, de esos que das cuando eres pequeño. No quiero sentir mariposas, quiero sentir tus manos, tomando las mías... Quiero sentir tu cuerpo cerca del mío, mientras nos fundimos en un abrazo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario